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Enclavado en la región de Madrid, el municipio de Rivas Vaciamadrid emerge con una historia marcada por la fusión de dos aldeas independientes, Rivas del Jarama y Vaciamadrid, cuyos orígenes cristianos y moros se remontan al siglo XI. Aunque la memoria de la ciudad ha sido borrada en parte por la Guerra Civil, sus raíces se hunden en siglos de acontecimientos que la han convertido en testigo y, en ocasiones, protagonista dramática de la historia.
En la época romana, la región estaba bajo la influencia de la ciudad de Complutum, y aunque se cree que existió una urbe llamada Ripia Carpetana, apenas quedan rastros. Rivas, fundada por Guillermo Rivas en el siglo XI como un enclave militar cristiano, y Vaciamadrid, de origen musulmán, representan la convergencia de dos culturas en la zona.
El nombre de Rivas ha experimentado transformaciones a lo largo de los siglos, desde Manzil Mayrit hasta la confusión con la expresión "Va hacia Madrid". Esta evolución lingüística refleja la importancia del municipio como parador para viajeros y comerciantes en dirección a la Corte del reino.
Durante la Reconquista, la región experimentó la construcción de castillos y alcázares, pero de las fortificaciones medievales y árabes de Rivas y Vaciamadrid apenas quedan vestigios. La cercanía con Madrid llevó a ambos municipios a convertirse en señoríos en manos de nobles, siendo Felipe II un visitante ocasional en Vaciamadrid, donde no sumaban más de veinte vecinos dedicados al cultivo en esa época.
En el siglo XVII, Rivas del Jarama se vinculó a la dinastía de los Saavedra, convirtiéndose en parte de su título aristocrático. Bajo la protección de estos nobles, se construyó el convento de los padres Mercedarios Descalzos en el siglo XVII, una joya arquitectónica que aún perdura. En 1845, los municipios de Rivas del Jarama y Vaciamadrid se unieron definitivamente bajo un mismo ayuntamiento.
La Guerra Civil de 1937 dejó ruinas en Rivas Vaciamadrid, especialmente durante la batalla del Jarama. Sin embargo, en la década de 1950, la institución de Regiones Devastadas lideró la reconstrucción de la ciudad, erigiendo la iglesia, la escuela, el ayuntamiento y otras infraestructuras. Durante la dictadura franquista y parte de la Transición democrática, Rivas Vaciamadrid fue un pueblo tranquilo en las afueras de la metrópoli.
Fue en los años 80 cuando el municipio experimentó un notable crecimiento demográfico, urbanístico y económico. Las "Urbanizaciones" de Pablo Iglesias y Covibar marcaron el comienzo de una serie de desarrollos residenciales, infraestructuras y edificaciones emblemáticas que transformaron a Rivas en un símbolo del progreso en la Comunidad de Madrid. Desde entonces, la ciudad ha continuado su evolución como una vibrante comunidad que fusiona su rico pasado con un presente dinámico y prometedor.
Este crecimiento vertiginoso de Rivas Vaciamadrid en los años 80 no solo se tradujo en la expansión demográfica, sino también en la consolidación de una identidad urbana vibrante. Las cooperativas como la de UGT, encabezada por Pablo Iglesias, y la de CC.OO., como Covibar, marcaron el inicio de un periodo de construcción intensiva que dio lugar a nuevas residencias, instalaciones y notables estructuras arquitectónicas. El paisaje urbano se transformó, adquiriendo una modernidad que se reflejaba en la creación de infraestructuras y emblemáticos edificios, convirtiendo a Rivas Vaciamadrid en un enclave pujante y contemporáneo en la Comunidad de Madrid. Este periodo de desarrollo ha dejado un legado tangible que, junto con las raíces históricas, define la identidad única de esta joven pero próspera ciudad.