airbnb
tripadvisor
booking
trip
hometogo
vrbo

Gestión Profesional

Con nuestra gestión integral, no tendrás que preocuparte por nada; nos encargamos de todo, desde la publicación de tu propiedad en las principales plataformas hasta la gestión de pagos y la limpieza.

Consulta nuestras tarifas

Publicación de anuncios

Gestión de reservas

Atención a huéspedes

Check-in y Check-out

Limpieza y lavandería

Mantenimiento integral

Consultoría sin Compromiso

En MasterGuest, hacemos que tu propiedad trabaje por ti. Llámanos o rellena el formulario y empieza a ganar más hoy.



Información de contacto

  • 621 32 53 38
  • www.masterguest.es
  • Descubre Lastres, un lugar donde la historia, la tradición pesquera y los paisajes de ensueño se entrelazan para ofrecerte una experiencia inolvidable en la costa asturiana. Este pintoresco pueblo, enclavado en un entorno natural privilegiado, te transporta a una época en la que el tiempo parecía avanzar más despacio. Lastres no es solo un destino turístico, es una puerta de entrada a siglos de historia, leyendas y tradiciones que perduran en cada rincón. El aire salado del mar te da la bienvenida mientras sus estrechas calles empedradas te invitan a perderte y a redescubrir el encanto de lo sencillo. Aquí, cada paso te conecta con la esencia marinera de Asturias, un lugar donde la vida gira en torno al mar y la naturaleza.

    Este encantador pueblo, que en 2010 fue galardonado como Pueblo Ejemplar de Asturias, no solo es uno de los pueblos más bonitos de España, sino también un destino que te invita a recorrer siglos de historia, desde sus orígenes romanos hasta la vibrante actualidad. La importancia de Lastres no solo radica en su belleza natural, sino en su profundo arraigo cultural y su reconocimiento como un símbolo de la preservación de las tradiciones asturianas. Este galardón es un testimonio de su capacidad para mantener vivo un patrimonio que, aunque transformado por el tiempo, sigue siendo la columna vertebral de su identidad. Pasear por sus calles es caminar por la historia viva de Asturias, una historia que se cuenta en sus edificios, en su puerto y en la vida cotidiana de sus habitantes.

    Imagina comenzar tu visita al atardecer, con los últimos rayos de sol reflejándose en las aguas del Cantábrico. Las tonalidades doradas del cielo se mezclan con el azul profundo del mar, creando un espectáculo natural que te dejará sin aliento. A lo lejos, el horizonte parece fundirse con el mar mientras las sombras de las montañas se alargan sobre el pueblo. Es un momento mágico, un instante en el que el paisaje se transforma en una obra de arte efímera. Los pescadores regresan al puerto después de una larga jornada en el mar, y el sonido de las gaviotas sobrevuela el ambiente, añadiendo un toque final a la calma del día que llega a su fin.

    Mientras caminas por sus calles empedradas, sentirás que el tiempo se detiene. A medida que avanzas, el bullicio de la vida moderna queda atrás, y una sensación de paz y serenidad te envuelve. Las casas, con sus fachadas de piedra y tejados rojos, parecen haber sido testigos de innumerables historias a lo largo de los siglos. Los balcones llenos de flores, las ventanas decoradas con cortinas de encaje y las puertas de madera antigua te cuentan secretos del pasado, mientras el sonido del mar de fondo añade una melodía suave a tu recorrido. No hay prisa, aquí todo sucede a su propio ritmo.

    A tu alrededor, las casas típicas asturianas, con sus fachadas blancas y detalles en madera, cuentan historias de generaciones que han vivido y trabajado al borde del mar. Estas viviendas, muchas de ellas con siglos de antigüedad, han sido testigos de la vida cotidiana de los pescadores y sus familias. Sus paredes han escuchado las risas, las canciones y las historias que pasan de una generación a otra. En sus interiores, aún se siente la calidez de los hogares asturianos, donde el fuego del hogar ha sido durante siglos el centro de la vida familiar. Cada casa, cada fachada, tiene su propia historia, un relato personal que se entrelaza con el alma colectiva del pueblo.

    El murmullo de las olas te acompaña mientras asciendes por las cuestas del pueblo, cada paso revelando un nuevo rincón lleno de encanto. Las empinadas calles de Lastres te conducen a pequeños miradores escondidos, donde podrás detenerte a contemplar el paisaje y respirar el aire fresco del mar. A medida que subes, las vistas se vuelven cada vez más impresionantes, regalándote postales naturales que te acompañarán en tu memoria mucho después de haber dejado el pueblo. Es un paseo que desafía suavemente tu cuerpo, pero recompensa tu alma con cada nueva panorámica.

    El Mirador de San Roque es una parada obligatoria. Situado en la cima de una colina, este mirador ofrece una vista panorámica inigualable de Lastres, la costa asturiana y la majestuosa Sierra del Sueve. Al llegar, te sentirás como si estuvieras en la cima del mundo, con el vasto océano extendiéndose ante ti y las montañas abrazando el horizonte. Desde aquí, el puerto parece una pequeña postal, mientras las casas se agrupan a lo largo de la colina, creando un cuadro pintoresco que difícilmente podrás olvidar. Los días soleados son ideales para capturar la belleza de este paisaje en fotografías que inmortalizarán tu visita.

    Desde este balcón natural, las vistas te dejarán sin aliento: el mar en todo su esplendor, la silueta del puerto de Lastres, y en días despejados, la majestuosa Sierra del Sueve al fondo. El contraste entre el verde de las montañas y el azul del mar es un espectáculo digno de admirar. El horizonte parece infinito, y la sensación de inmensidad te envuelve. Es un lugar para detenerse y reflexionar, para respirar profundamente y dejar que la serenidad de la naturaleza te invada. Este es el tipo de vista que te hace sentir parte de algo más grande, un recordatorio de la majestuosidad del mundo natural.

    El horizonte parece interminable y las oportunidades para capturar la belleza de este lugar en fotografías son inigualables. Cada ángulo ofrece una nueva perspectiva, ya sea el puerto al fondo, las colinas verdes que se pierden en la distancia o el juego de luces y sombras que el sol dibuja sobre el mar. Es un escenario perfecto para los amantes de la fotografía, donde cada disparo de la cámara captura no solo la belleza del paisaje, sino también la tranquilidad y el carácter especial de Lastres.