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Descubre Noia, un municipio gallego donde la historia milenaria, los paisajes naturales y la aventura se entrelazan en un entorno único y cautivador. Situada en la hermosa provincia de A Coruña, Noia te invita a sumergirte en su esencia mientras recorres sus calles empedradas, exploras sus monumentos históricos y te deleitas con la tranquilidad de sus rutas naturales. En este rincón privilegiado de la comarca, cada paso que des te revelará secretos antiguos, paisajes de ensueño y una conexión profunda con la cultura gallega. Tu viaje podría comenzar con la encantadora Ruta dos Muíños Rego das Cunchas, en la parroquia de Roo, donde los siglos de historia y los elementos naturales se encuentran en perfecta armonía. Aquí, los antiguos molinos de agua, cuidadosamente restaurados, te llevarán a otra época, mientras el sonido del río y el canto de los pájaros crean un ambiente de paz y serenidad que parece salido de un cuento de hadas.
Para comprender la importancia histórica de Noia, basta con adentrarse en su casco antiguo, uno de los más fascinantes y mejor conservados de Galicia. Este conjunto arquitectónico y cultural es un testimonio vivo del esplendor que la villa alcanzó durante la Edad Media. El centro histórico gira en torno a la majestuosa Iglesia de San Martiño, una joya del arte gótico gallego que se remonta al siglo XV. Al contemplar su imponente fachada, te encontrarás transportado a una época en la que Noia era un próspero enclave comercial y religioso. No en vano, este municipio fue conocido como la Puerta de Santiago, pues jugaba un papel crucial en el Camino de Santiago. El puerto de Noia recibía anualmente a decenas de embarcaciones provenientes de las Islas Británicas, trayendo consigo a cientos de peregrinos que, al llegar, emprendían el Camino Inglés hacia la sagrada ciudad de Compostela. Estos intercambios no solo potenciaban el turismo espiritual, sino también el comercio, ya que los barcos regresaban a Inglaterra cargados de los más codiciados productos españoles, estableciendo un vínculo entre ambos pueblos que perdura hasta hoy.
Una vez que hayas explorado la iglesia y sus alrededores, te recomendamos perderte entre las encantadoras calles del casco antiguo de Noia. A medida que te adentras en sus estrechas callejuelas, serás testigo de la belleza arquitectónica que impregna cada rincón. Las plazas que encontrarás, como pequeños tesoros ocultos, te invitarán a detenerte para admirar las fuentes, los cruceiros y los majestuosos pazos urbanos que salpican el paisaje. Entre los más notables se encuentran los pazos de Churruchaos, Dacosta, Varela Radío y Pena do Ouro, cada uno con su propio carácter y su propia historia. Estos antiguos palacios son el reflejo de la nobleza gallega que residió en Noia durante siglos, y hoy en día siguen siendo testigos silenciosos de las tradiciones que aún viven en el alma de esta tierra.
Para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad, la Ruta dos Muíños Rego das Cunchas es una parada obligatoria. Situada en la parroquia de Roo, esta ruta te llevará a lo largo de un arroyo que serpentea por el paisaje, acompañado de molinos de agua que, aunque ahora en desuso, han sido restaurados para mantener viva la memoria de las comunidades que dependían de ellos. Caminar por este sendero es una experiencia mágica, donde el sonido relajante del agua que corre junto a ti y el verde intenso de la vegetación te invitan a desconectar del mundo moderno. Este sendero es ideal tanto para los que buscan un momento de paz y reflexión, como para quienes desean conocer más sobre la historia rural de la región.
Tras haber recorrido los senderos naturales, es hora de disfrutar de un merecido descanso en alguna de las playas de la zona. La Playa de Testal es, sin duda, una de las más espectaculares. Con su arena fina y dorada y su extenso sistema de dunas, esta playa es el lugar perfecto para desconectar y disfrutar del sol gallego. A lo largo de su kilómetro y medio de longitud, podrás encontrar zonas de aparcamiento y cafeterías donde relajarte mientras contemplas las aguas tranquilas de la ría. Si prefieres un entorno más íntimo, la Playa de Taramancos, ubicada muy cerca, es ideal para disfrutar de pequeñas calas formadas por superficies rocosas que dotan al lugar de una belleza salvaje. Aquí, el tiempo parece detenerse, y el murmullo de las olas y la brisa marina son tus únicos compañeros.
Para quienes buscan emociones fuertes, una visita al Puente colgante del Tambre es una experiencia que no debe faltar en tu itinerario. Este impresionante puente, situado cerca de la central hidroeléctrica del Tambre, te ofrece la oportunidad de cruzar el río mientras disfrutas de unas vistas panorámicas inigualables. Construido en los años 20 del siglo pasado, el puente une las orillas de Noia y Outes, y te permitirá vivir la emoción de sentir el río Tambre bajo tus pies mientras te adentras en un paisaje rodeado de naturaleza. El valle que se extiende a tu alrededor, con sus montañas y vegetación exuberante, es un lugar ideal para los amantes de la fotografía y para quienes buscan una experiencia única en contacto con la naturaleza.
Siguiendo el curso del río Tambre, no puedes dejar de visitar el Ponte Nafonso, un viaducto que marca el punto donde las aguas dulces del río se encuentran con las saladas de la Ría de Muros e Noia. Este impresionante puente te ofrecerá unas vistas de ensueño, especialmente al caer la tarde, cuando el sol comienza a ocultarse en el horizonte y las aguas del río reflejan los colores cálidos del cielo. El paisaje en esta parte de Noia es simplemente espectacular, y es el lugar perfecto para una caminata tranquila o un momento de contemplación.
Finalmente, para poner el broche de oro a tu visita, no puedes dejar de relajarte en las tranquilas playas de Boa Grande y Boa Pequena. Estas dos playas, apartadas del bullicio, son ideales para disfrutar de un día de sol, mar y arena en un entorno de naturaleza virgen. Aquí podrás descansar y disfrutar de la tranquilidad que ofrece la costa gallega, con todos los servicios necesarios para hacer de tu visita una experiencia cómoda y agradable. Si aún tienes ganas de explorar, te sugerimos hacer una escapada a la cercana villa de Muros, situada a solo media hora de Noia. Este encantador pueblo marinero es un lugar perfecto para pasear por sus calles, disfrutar de la gastronomía local y descubrir la rica tradición pesquera de la región.
En Noia, cada rincón cuenta una historia, cada paso revela una nueva sorpresa. Desde sus monumentos históricos hasta sus paisajes naturales, este municipio te invita a explorar, descubrir y sumergirte en la magia de Galicia. ¿Te atreves a vivir esta experiencia única? Noia te espera con los brazos abiertos, lista para compartir contigo su belleza y su historia.